JUSTICIA histórica

¡Saludos!

Hoy nuestro tema de reflexión también resulta trascendental: los gitanos, a partir de los diferentes materiales propuestos en la asignatura que se recogen al final de la entrada en el apartado de referencias.

¿Cómo empezar si se ha dicho ya tanto? 

Una muchacha denuncia, falsamente, a dos gitanos (¿elegidos al azar?) exponiendo que la han violado por querer ocultar que lo ha hecho libremente. Todo ello porque su familia estaba obsesionada con dicho tema, por miedo a los suyos al fin y al cabo. Y, ¿qué mejor manera de evitar el miedo de unos para infundir el miedo sobre "Otros"?

Resultado de imagen de el miedo

Deliberadamente, tramó un plan contra los débiles, contra los siempre culpados, que alguna vez han hecho algo: "sí" y otras veces han sido "Otros": "también", pero que no por ello deben pagar siempre los mismos: "por supuesto". Se ha construido socialmente un "miedo irracional" sobre el pueblo gitano que debemos derribar.

Resultado de imagen de derribar un muro

Otras veces, no se les acusa por ocultar otros asuntos, como es el caso, sino que directamente se les señala como culpables de un hecho socialmente construido, como el ocurrido en mayo de 2008, en el que se acusa a una gitana de secuestrar un bebé.

Casos como estos hay miles a lo largo del continente europeo, a lo largo de la historia. Y con ello, lo que se consigue es que rebroten las ideologías fascistas y xenófobas; que todo ello repercuta sobre las políticas de inmigración de los países de la UE; y que los gitanos se encuentren en una situación de apatridia en Europa, tal y como recoge Fernández Torres (2009) en su artículo: "Los gitanos en la UE y el resurgimiento de políticas neofascistas".

En dicho escrito se expone que el procedimiento común, en este y en otros casos de acusación, es "la apertura de las diligencias de investigación y el procedimiento legal pertinente para exigir responsabilidad penal a la presunta autora de esta conducta y, en su caso, probada su culpabilidad, sancionarla con la pena prevista legalmente para este delito" (Fernández Torres, 2009, p. 92). Sin embargo, curiosamente, en ciertos casos no se sigue este procedimiento lógico, sino que cada uno se toma la justicia a su manera: con agresiones a personas de etnia gitana, quemando sus casas, etc. 

Pero, claramente, para realizar todo esto, deben sentirse identificados, reconociéndose a sí mismos y a los gitanos como los "Otros". ¿Cómo lo consiguen? Reuniéndose en grupo, siguiendo las consignas de su líder, ya sea ideológico o político, tal y como se muestra en el artículo "Unos 3000 ultraderechistas marchan en Hungría contra los gitanos". En este caso, Gabor Vona, presidente del partido, es el que mueve a sus masas con consignas del tipo "¡Pero iremos contra aquellos que destruyen y no les dejaremos existir!". Otro caso análogo son algunas de las declaraciones de los eurodiputados italianos que representan tristemente a dicho país en Europa: "no tenemos culpa de que los gitanos se dediquen a robar" o "crear un estado para los gitanos en el este de Europa". 

Así, los líderes políticos manipulan a sus masas, aprovechando las situaciones de crisis, de recesión, tal y como comentamos en anteriores entradas, para atacar a los más débiles. Ya tienen el camino construido a través de los estereotipos existentes sobre el pueblo gitano, sólo tienen que accionar la palanca para lavarse las manos de sus malas artes, "encauzando el descontento popular hacia reacciones xenófobas" (Fernández Torres, 2009, p. 96). Y ante esto, si su país no les protege, ¿lo hará la comunidad internacional? "El más absoluto y despreciable silencio cómplice" (Fernández Torres, 2009, p. 93), esa es su respuesta.  

Resultado de imagen de silencio

¿Y qué pasa si reflexionamos sobre la forma de vida de los gitanos? Nómadas, porque se les persigue y expulsa. Mendigos, porque se les discrimina su derecho de acceso a un trabajo digno. Marginados, porque no se les integra. 

Parece que la palabra apátrida se inventó para ellos, también parece que las leyes de los países y del continente europeo se crearon conforme a sus fines, racistas y marginadores.

Una persona apátrida es aquella que es extranjera en cualquier Estado, no pertenece a ningún territorio, ni donde nació, ni donde reside, ni donde vive. Así, ya les han negado un derecho, el de nacionalidad, lo cual les facilita el camino para considerarles inmigrantes ilegales. "En Derecho Internacional Público, la carencia de nacionalidad impedirá a los apátridas gozar de la protección diplomática del Estado" (Fernández Torres, 2009, p. 106). 

Sin embargo, sí se han hecho intentos para proteger a los apátridas, pero camuflados, como era de esperar. Uno de ellos es "la Convención de Nueva York de 28 de septiembre de 1954 es el régimen jurídico que determina el Estatuto para proteger a las personas en situación de apatridia" (Fernández Torres, 2009, p. 107). Si analizamos este Estatuto vemos que prolonga los problemas que "pretende" resolver. Observamos, entre otros aspectos, como "no se ha teniendo en cuenta el tiempo de residencia como modo de adquirir el derecho a participar en la elección de los dirigentes de los Estados donde el apátrida reside" (Fernández Torres, 2009, p. 108), pero sí se establece que deberá someterse a las obligaciones fiscales y gravámenes. Otra vez aquí observamos la manipulación al gusto de los opresores.

¿Qué podemos hacer? Los gobiernos, "propiciar medios de información, cultura y educación que liberen a sus ciudadanos de la ignorancia, haciéndoles libres de cualquier miedo irracional" (Fernández Torres, 2009, p. 97); la Unión europea reconociendo su ciudadanía y, así, "el pleno ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones al resto de ciudadanos europeos" (Fernández Torres, 2009, p. 111); y la comunidad internacional, "atribuir a los apátridas una 'nacionalidad internacional', estableciendo vínculos directos entre el Ordenamiento Internacional y el apátrida (Fernández Torres, 2009, p. 110) creando así un 'Nuevo Estado' ""un 'Estado carente de territorio', capaz de proteger a los individuos que lo integran a través de normas de Derecho Internacional" (Fernández Torres, 2009, p. 110). 

Referencias:

  • FERNÁNDEZ TORRES, Mª J. (2009): "Los gitanos en la UE y el resurgimiento de políticas naofascistas". Revista "Anales de la Historia Contemporánea", vol. 25, p. 91.112. Recuperado de: http://revistas.um.es/analeshc/article/view/71701/69191
  • EL PAÍS: "La caza del gitano a las afueras de Turín", por Pablo Ordaz el 11 de diciembre de 2011. Recuperado de: EL PAÍS.
  • EL PAÍS: "Unos 3000 ultraderechistas marchan en Hungría contra los gitanos", por Reuters el el 17 de octubre de 2012. Recuperado de: EL PAÍS.

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