Mis OTROS, no tus OTROS

Seguimos analizando interesantes escritos, ¿me ayudas? Esta vez le toca el turno al capítulo 5: "El otro. La alteridad a través del cine" del libro "Imagen y control social" de Correa.

En dicho capítulo se habla de los otros, de la alteridad y cómo se ha tratado todo ello en el mundo del cine.

La alteridad se produce cuando cambiamos nuestra propia perspectiva, nos ponemos en el lugar del "Otro" y lo interpretamos. En ese cambio de perspectiva debemos considerar que "identificamos nuestro 'yo' porque reconocemos la existencia del 'otro'" (Correa, 2011, p. 106). Y no identificamos ese yo, sino también un "nosotros", un "yo colectivo de pertenencia" (Correa, 2011, p. 106).

Resultado de imagen de alteridad

Tras estas reflexiones recogidas por Correa, debemos tener en cuenta que ese "Otro" es necesario y que, cada uno, tiene sus propios "Otros", tal y como se indica en el título de la presente entrada, los cuales, en ocasiones, coinciden con los de otros "Yo".

No existe un mundo real y razonables sin esos "Otros". Si pretendemos que sean iguales a nosotros nos estaremos contradiciendo enormemente, pues no nos reconoceríamos ni a nosotros mismos. Sin el otro no somos nada, nos necesitamos. Pero no de cualquier forma. Debemos romper con las diferencias de poder, no considerando al "Otro" como un ser inferior, planteando las diferencias desde otros ámbitos, evitando así generar actitudes de racismo, xenofobia, homofobia, etc. En este sentido, Correa expone dos modos de vivenciarlo: "como un espacio de tolerancia entre iguales o como un espacio de poder entre opresores y oprimidos" (Correa, 2011, p. 106).

Debemos practicar la primera de las propuestas, trabajando el diálogo, cuidando la creación de niveles de poder, ya que sólo cuando ejerces tu poder sobre otros es cuando puedes sentirte amenazado.

En torno a cómo percibimos ese "yo", el "nosotros" y el "otros" desde diferentes ámbitos, Correa expone el ámbito del cine, el cual nos acercó "realidades remotas que sólo se conocían a través de los grabados o de los libros de viajes", pero también nos manipuló y estereotipó a través de las realidades construidas que nos ha ido mostrando, y también nos ha ayudado a mirar lo que ya habíamos visto de un modo diferente. Esto es lo que Correa recoge como "imágenes canónicas" e "imágenes disidentes", las primeras impuestas por la ideología dominante y, las segundas propulsoras de denuncia sobre diferentes injusticias. Las primeras se convierten a menudo en estereotipos y las segundas en protesta.

Para Correa, el gran problema que rodea a todo esto "surge en el momento en que queremos realizar un intento taxonómico para establecer diferentes categorías del Otro" (Correa, 2011, p. 110). Pero el Otro no es el mismo para ti que para mí. Por eso las clasificaciones deben ser estables y a la vez dinámicas.

¿Qué podemos hacer nosotros para contribuir a esas miradas disidentes tan necesarias? "Realizar una lectura perversa y disidente de los productos de la factoría Disney" (Correa, 2011, p. 122). Ese sería un magnífico comienzo.

Imagen relacionada

Comentarios

Entradas populares de este blog

Nuestras identidades MALDITAS

Somos EMOTIVOS antes que RACIONALES